Jugar por jugar

Desde 2013 hasta hoy, en Verbàlia hemos hecho 159 entrevistas a 157 personas distintas (el crucigramista Jordi Fortuny y el periodista Rafael Vallbona han sido entrevistado en dos ocasiones), con perfiles de todo tipo y profesiones diversas. Las entrevistas han tratado infinidad de temas diversos y variados, siempre relacionados con la cultura y la comunicación, y han tenido un hilo conductor que las ha cohesionado a todas: el juego. Diferentes profesionales del ramo del juego han reflexionado e intercambiado sus opiniones sobre este maravilloso mundo. Desde creadores y editores de juegos, hasta jugadores profesionales, pasando por maestros, educadores, periodistas, tenderos o simplemente especialistas en la materia. Todos ellos relacionados con el juego de una manera u otro. De todas estas entrevistas hemos hecho una selección de las mejores reflexiones, frases, referencias y discursos. Los encontraréis con el nombre de quien las ha pronunciado y la fecha en que se publicó la entrevista para tener un poco de contexto. Ahora que este portal entra la recta final de su existencia, os proponemos volver la vista atrás para rememorar los mejores momentos.

Ernest Benach. President del Parlament de Catalunya (2003-2010). Publicada el 20/03/2014

El juego como elemento educativo también se ha ido perdiendo con el tiempo. Hoy los móviles han ido rompiendo el juego tradicional, y es una pena porque tiene un componente de socialización importantísimo. Cuando yo era monitor e íbamos de campamentos, pensar en los juegos a los que íbamos a jugar era uno de los momentos más importantes. Es una pena que no se aproveche más, creo que tiene que ver con el acomodamiento y no entrar en situaciones de riesgo que comentábamos antes. El juego en la educación es muy, muy importante. La música es un elemento aglutinador, se canta poco y cantar provoca cohesión, es algo elemental.

Perepau Llistosella. Creador de juegos y profesor. Publicada el 24/04/2014

El juego es completamente psicológico. Si lo miras desde el punto de vista de por qué hacemos las cosas, el juego da muchas pistas en ese sentido. En el razonamiento, lo abstracto, lo emocional. Eso se ve en el patio con los niños: ves qué papel juega cada uno, quien está enfadado con quien, la niña que no juega con lo niño… Hay muchos tipos de juego, pero el efecto psicológico es decisivo. Recuerdo la final de ajedrez entre Fischer y Karpov, y era como un thriller psicológico, tenía un peso muy relevante. Ser maestro y psicólogo ha sido un hallazgo, a saber qué hago de aquí tres o cuatro años. No ha sido nada provocado, he ido tirando. ¡Yo quería ser astrónomo, quería ir a la luna!

Miquel Sesé. Creador de pasatiempos. Publicada el 15/05/2014

La base del juego es ganar. Existe la cosa lúdica y familiar, el juego de mesa tiene mucha acogida en los países nórdicos como Alemania o Suecia. Dicen que como hace mal tiempo, las tardes son frías y anochece temprano, las familias juegan para entretenerse mientras están recluidas en casa. En cambio aquí, con los cambios de hora que hacemos yendo contra el sol esa obsesión por el juego está olvidada. Además los juegos electrónicos, la informática y las consolas han causado mucho daño a los juegos de mesa. Aparte de la cuestión social, se juega para ganar. No conozco a nadie, en ningún sitio, que juegue para perder. Jugar es la hostia, pero si encima ganas es el no va a más. Creo que ganar provoca un punto importante de satisfacción en nuestras vidas. Todos los equipos juegan para ganar, si no, no habría equipos, ni nada.

Oriol Ripoll. Especialista en juegos. Publicada el 22/01/2015

El primer elemento importante es que mientras juegas lo pasas bien. Entonces es la mejor forma de educarte: te lo pasas bien, disfrutas mucho, superas retos y además resulta que te estás formando, estás aprendiendo. Conseguir eso es el ideal de cualquier educador. El juego desde siempre es una herramienta muy poderosa, todos los pueblos de la historia en cualquier momento histórico han defendido que hay que educar a los niños jugando, debemos aprender mientras jugamos. Pero hay un paso que va más allá, porque el juego permite conocerte a ti mismo a partir de analizar tu comportamiento cuando juegas. Al final, juegas tal y como eres. Si eres un marrullero jugarás de forma muy marrullera, y si eres muy reservado jugarás de forma muy reservada. De esa forma, el juego nos permite hacer una introspectiva de cuáles son nuestras competencias, nuestra forma de actuar y de hacer las cosas. Y el tercer gran factor es que el juego es un enorme laboratorio de ensayo. ¡Para probar lo que quieras! Es como aquellos programas que dicen: “tengo un amigo que...” y resulta que ese amigo eres tú mismo. Tú juegas y puedes probar cosas que si pierdes, te equivocas o no funciona, no pasa nada.

Oriol Comas. Especialista en juegos. Publicada el 10/09/2015

Yo creo que nos olvidamos de jugar. Si vamos persona a persona, todos jugábamos de pequeños. Después vamos creciendo y la mayoría de gente (mi caso es diferente) a medida que se va haciendo mayor tiene más cosas que hacer, más obligaciones y posibilidades. De pequeño sólo tienes que crecer, enfadarte con los padres, ir a la escuela y jugar. Lo que pasa es que a medida que te haces mayor te va abriendo un amplio abanico de posibilidades: los niños persiguen a las niñas, las niñas a los niños, comienza la vida nocturna, las discotecas, el cine, los amigos... Mil cosas que puedes hacer, y el día sólo tiene 24 horas. Dejamos de jugar porque en nuestra familia el juego ya no era habitual. Yo recuerdo jugar en casa muchas tardes, y no sólo cuando llovía. Antes el juego tenía menos competencia, no había tantas cosas que hacer, ahora es diferente. Otro hándicap es que jugar requiere un pequeño aprendizaje, y esto nos da pereza. Leer reglas no gusta a nadie. ¡Las reglas del ordenador no las lee nadie! Tenemos motos y coches y no tenemos ni idea de cómo funcionan, sólo sabemos usarlos y nada más. Con el juego pasa lo mismo, porque tienes que abrir la caja, leer las reglas y aplicarlas. Es más cansado que ir al cine, pero mucho más barato. Un juego vale 20 euros y lo puedes amortizar miles de veces y el cine vale 10 euros y vas una vez, y encima tienes que rezar para que la película merezca la pena...

Pak Gallego. Jugador, creador y editor de juegos. Publicada el 15/01/2016

Si nos comparamos con Francia, Alemania y Polonia sí tenemos una falta de cultura. Aquí creemos que sólo juegan los niños, y que cuando eres mayor tienes que dejar de jugar. Por suerte, esto está cambiando bastante y ​​cada vez hay más ferias de juegos que van abriendo el abanico de público. Sin embargo, las tiradas son pequeñas y hay menos tiendas. El mercado de España de juegos está focalizado en sacar cosas que funcionan fuera. En España hay tres grandes editoriales que básicamente buscan que ha triunfado fuera, van a Essen, cogen los juegos que han quedado mejor puntuados, los traducen y los venden. Y si vas a las tiendas de aquí ves, básicamente tienen licencias. Es más fácil vender ediciones de Juego de Tronos, Star Wars o cualquier otra temática que sea mediática y asegure una buena tirada. Hay títulos como el Catán o el Carcassonne que son clásicos y que funcionan gracias al boca a boca. El Catán cuando salió seguro que vendía poquísimo. Hay que ir sacando cosas. Yo intento publicar títulos de autores españoles y catalanes, este año hemos sacado cinco. De cara al año que viene serán más, el mercado hay que ir creándolo y hay que ir a todas las ferias a enseñar lo que tienes. Evidentemente hay que salir fuera, Europa es más compleja que Estados Unidos por el tema de los idiomas, pero nosotros ya intentamos hacer juegos que no dependan de la lengua y sólo tengamos que traducir el reglamento, las instrucciones. Y de momento nos está funcionando.

Josep Maria Allué. Creador, diseñador, editor y especialista de juegos. Publicada el 18/02/2016

Cuando quieres crear un juego debes distinguir entre que funcione y que te lo publiquen, porque es como la cocina, si haces una receta que es la bomba pero tardas seis horas en hacerla, ningún restaurante la querrá hacer... Para que un juego funcione, debe transmitir. Clásicamente se dice que el juego se hace partiendo de una dinámica, y hay toda una jerga en este aspecto. También a partir de una historia o un material. Yo, de verdad, creo que es a partir de una sensación, que el autor debe sentirse involucrado en una burbuja de realidad. Para ser publicado - lo entendí yendo de feria en feria - debe tener lo que yo llamo 'el efecto oh!'. Hay que encontrar ese efecto, hay que hacer que la gente se acuerde, de tu juego. Pero tampoco te puedes pasar, porque si haces marcianadas nadie lo entenderá. Hay que encontrar el encaje del esquema mental del jugador y el punto distintivo que hará que el recuerde.

Josep Maria Joan i Rosa. Ánima del Museu del Joguet de Catalunya de Figueres. Publicada el 16/06/2016

Yo creo que en el mundo en el que vivimos lo peor que puede pasar es que alguien deje de jugar. Evidentemente hay que adaptar los juegos a tu tiempo, cuando nací en los 40 jugaba en la Calle Ample de Figueras, ahora sería un suicidio. Allí jugábamos niños y niñas que habíamos nacido después de la guerra, y recuerdo que durante tres años no nacieron niños... Pero estaba bien jugar con amigos, y eso se ha perdido un poco. Creo que, como mínimo, las familias deberían hacer esfuerzos para jugar. Yo recuerdo tardes maravillosas jugando en la Mona, un juego de cartas. Digo este juego pero hay muchos más, es muy recomendable jugar, es una manera de mantenerse joven.

Núria Canela. Directora de la escuela de música Pausa. Publicada el 23/09/2016

Las cosas siempre entran mejor jugando, sobre todo cuando se es pequeño. Bueno, y con los grandes también. Si aprendes jugando, aprenderás mucho mejor. Esto es evidente. Pero no debemos confundirnos, no todo es jugar. Puedes jugar mucho, pero también debes aprender que en la vida hay que tener disciplina, constancia, etc. Si tú tienes curiosidad y juegas, yo creo que llegas a entender todo lo demás. Porque esta misma curiosidad te llevará a decir: “Si quiero esto, lo tengo que hacer, porque si no, no llegaré a aquello que me está gustando tanto y con lo que me lo paso tan bien”. Si solo me quedo dando vueltas a las sillas para sentarme, quizás nunca llegaré a conseguir un conocimiento musical y seré incapaz de escuchar música o poder entender aquella música. Si inicias la enseñanza jugando, seguramente tendrás gente que te aguante muchos años. Aquí, en la escuela tenemos gente que viene desde los 3 años y ahora tienen 20, y no son músicos, pero les gusta lo que hacen. Porque ya han hecho este paso y están tocando. Y esto es lo que les gusta. Pero si tú juegas con las cosas, estás haciendo el primer paso. Porque jugando creas curiosidad e interés por las cosas.

Valentí Díaz. Propietario del Bar lúdico Queimada. Publicada el 13/01/2017

Jugar para mí es tener una relación con la gente, sin utilizar la tecnología, e interactuando y jugando con los compañeros como cuando éramos niños. Es una forma brutal de conocer gente sin saber nada antes. Romper, prácticamente con todas las barreras. Yo antes de tener el bar la gente que conocía era la de la calle, etc. Pero, aquí, en el momento en que te sientas en la mesa para jugar con gente y empiezas a hablar hay una interrelación tan grande que cuando se acaba el juego acabas conociendo su vida, de donde viene, que hace, etc. Y esto habitualmente no se hace. En cambio, aquí todo es mucho más real, mucho más sincero, mucho más directo. Y para mí, jugar, es interactuar con la experiencia y con las ganas de hacer algo diferente con la gente que te encuentras, sea conocida o no. Y si son conocidos ya ni te lo explico. Porque salen bromas, etc. Y aquí nos lo encontramos cada dos por tres.

Alfred Garcia. Copropietario de la tienda JugarXJugar. Publicada el 25/05/2017

En catalán todavía hay un porcentaje muy bajo de juegos. Un 10% si llega. Pero cada vez hay algo más de interés en sacar los títulos en catalán. Incluso empresas de fuera de Catalunya. Empiezan a tener en cuenta el catalán a la hora de sacar un juego. Pocas veces y en casos muy contados, pero empieza a haber este interés. Yo creo que aquí hemos empezado un poco tarde en esta industria. Francia y Alemania nos llevan mucha ventaja. Pero sí que es cierto que hace 10 años, en castellano salían unas 10 novedades al año. Hoy salen entre 150 y 200. Es una locura. Ha crecido mucho esto. Están saliendo muchísimas editoriales pequeñas. Con el tema del Verkami, el Crownfunding, y todo esto... Hay mucha gente que se atreve a autoeditar. Porque compañías grandes ahora mismo, aquí, hay cuatro o cinco, y son grandes con los términos de aquí. Si las comparas con la industria de fuera, de grandes hay 3. Estos últimos años ha subido mucho el nivel de gente que juega. Se está abriendo esta idea que se puede jugar a cualquier edad. A veces hablando con gente del mundo del juego sale la idea que la época de la crisis, en que la gente no salía tanto, pudo beneficiar la industria del juego. Porque al final un juego es una forma de ocio que es económica. Se amortizan mucho.

Edición: Pau Franch

Fotografías: Adrià Calvo, Albert Gomis y Marc Saludes

Volver